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Malas noticias para el deseo sexual
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A cuatro años de iniciada una relación, menos de la mitad de las mujeres de treinta años desean tener relaciones sexuales regularmente. Inversamente, la libido del hombre se mantiene, sin importar cuánto tiempo hace que estén en la relación.
En Human Nature, los científicos comentaron que las diferencias resultaban de la evolución humana.
El estudio reveló también que la ternura en una relación era importante para las mujeres. Alrededor de un 90% de las mujeres deseaban ternura sin importar cuánto hacía que estaban juntos. Sólo el 25% de los hombres en una relación superior a los diez años todavía buscaba ternura.
El doctor Dietrich Klusman cree que “una buena razón por la cual la motivación sexual de los hombres permanece constante sería protegerse de ser ‘cornudo’”. Por su parte, las mujeres tendrían un alto impulso sexual cuando están inicialmente en una relación para poder formar una pareja con un compañero. Una vez que este vínculo está sellado, el apetito de la mujer declina.
Según algunos estudios de comportamiento animal, las hembras desviarían su interés sexual hacia otros hombres para poder asegurar las mejores combinaciones genéticas para sus crías.
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Niños: Más tele, menos sueño |
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Los niños de cinco y seis años que ven televisión, especialmente noticieros, películas dirigidas a adultos y dramas policiales, corren más riesgo de tener problemas para dormir.
Las familias de 297 niños completaron un cuestionario sobre rutinas de sueño y hábitos de exposición a la tele. Se encontró una correlación positiva entre, por un lado, la cantidad total de tiempo con el televisor encendido, la cantidad de tele mirada activamente y la exposición pasiva y, por otro lado, una reducción en las horas de sueño.
Cuanto más miraban programas dirigidos a adultos y más eran expuestos pasivamente a la tele, más severos eran los trastornos del sueño. Mirar tele a la hora de dormir y mirar solo también se relaciona con la severidad de los problemas para dormir.
Los niños expuestos pasivamente a la tele presentan casi el triple de riesgo de tener dificultades para dormir.
La directora del estudio, doctora Julia Pavoneen, investigadora posdoctoral de la Universidad de Helsinki, comentó que “mirar televisión debería ser limitado a una o dos horas por día. Los padres deberían controlar los contenidos de los programas vistos por los niños, y su exposición a la tele encendida sin que nadie mire (visión pasiva) también debe ser limitada”.
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