Fernando Peña
Sobre Juego, perversión y verdad
Por Diego Kancepolski
Fragmento de la entrevista “asociacion libre”. Encontrá lo más profundo en la revista.
¿Te analizás?
No, ya me analicé bastante. Y sí, me analizo conmigo. Lo puede hacer solo, alguien que ya haya entendido el mecanismo del análisis con un psicólogo o psiquiatra. Que cuente con el mecanismo.
¿Cuál fue tu último sueño?
No, no me acuerdo sueños y no les doy mucha bola.
¿Qué pensás que pasa cuando uno se muere?
No tengo idea. No tengo idea y no tengo ganas de pensar. Me parece que es algo muy grandote como para… ¿me entendés? Hace muy poco empecé a darme cuenta de que tal vez Dios exista, lo que no quiere decir que crea en Él, ¿entendés?
¿En qué cambiaría tu vida si fueras inmortal?
Uf, sería un embole, un aburrimiento total, sería un aburrimiento total. Se me iría la pasión, las ganas de lograr las cosas, la carrera, se me va la carrera.
Uno siempre repite cosas de la familia, de los viejos;
¿qué te parece que no podés dejar de repetir de tus viejos?
¿No repetir de mis viejos?
Nada. Al revés, creo que fui condenado por no repetir. Fui condenado por ellos por no repetir. Ni siquiera cosas impulsivas de las que no se daban cuenta ni ellos mismos. Es más, trato de estar muy atento a la conducta de mis padres. No creo que hayan vivido una vida…; yo no estoy orgulloso de mis padres.
¿Cuándo fue última vez que lloraste y por qué?
Fue en el teatro, el sábado. Siempre mi emoción pasa claramente por el teatro, o en la radio o en un cine. Pero siempre es artística, mi emoción. Nunca me emociona el nacimiento de un bebé, que hayan matado a un tipo en un tren. A mí la tristeza no me causa lágrimas. Al revés, me causa un puñal acá, ganas de estar solo, y ni siquiera tengo un nudo, es un puñal acá, no es un nudo acá. Tengo ganas de estar solo y gris. Pero la emoción y el dolor sí me dan.
Texto completo en la revista…
|